A día de hoy el precio oficial, en pedidos de mil unidades, del chipset SM35 para procesadores Atom Z670 orientados a tablets es de 20 dólares. Dicho precio ya resulta elevado comparado con las alternativas basadas en ARM, pero al mismo hay que añadir los 75 dólares que cuesta la CPU Z670.
Frente a esto, SoCs como Snapdragon, Omap 4 o Tegra 2, que incluyen de por sí una funcionalidad casi completa, tienen un precio base de 10 dólares. Incluso en el caso de añadir otros 10 dólares para completar su funcionalidad, estas soluciones siguen costando hasta 3 veces menos que la alternativa que Intel plantea para el sector tablet.
Con estos datos no es de extrañar que la "alianza" ARM siga siendo un éxito, tanto en tablets como en smartphones. Es evidente que Intel tiene que cambiar su política de precios si desea hacerse un hueco en el mercado de terminales móviles.