A pesar del buen sabor de boca que nos han dejado los Ultrabooks que se han visto en el IFA 2011, y las esperanzas que tenemos en que sus precios estén por debajo de los 1.000 dólares que marcó Intel, el problema inicial parece que va a estar en el suministro.
Toshiba, Acer, ASUS o Lenovo tienen sus modelos terminados, pero hay que producirlos en grandes cantidades, y es algo que los fabricantes se están pensando, ya que la inversión es muy importante y prefieren jugar con una partida inicial de 50.000 unidades.